Brigada a Marinaleda "Rafael Osuna"

martes, 1 de septiembre de 2009

"Por todos los logros de ese pequeño municipio es evidente que resulta un ejemplo de qué y cómo actuar en el terreno municipal para los comunistas de las españas."


Juan M. Rodríguez*

La historia de la Andalucía campesina, la del jornalero y el señorito, es una historia que se remonta a los honores entregados por los Reyes Católicos a las familias de nobles castellanos que dieron su brazo para arrebatar a los musulmanes las tierras de Al-Andalus. Estos señoritos, que se convertirían en los “grandes de España”, serían los dueños de incontables hectáreas que utilizarían para su riqueza, adquiriendo un hábito rentista que para nada favorecería al desarrollo del campo. Pasarían los siglos y la estructura agraria se modificaría levemente con las famosas desamortizaciones de Madoz y Mendizábal, integrándolas al mercado capitalista, eso si, sin modificar ni un ápice la actitud rentista de estos señoritos de cortijo.

Así como era, y sigue siéndolo, tradicional esa actitud chulesca y señorial, también era costumbre de los latifundios la rebeldía de los obreros del campo. Las ocupaciones y los levantamientos de campesinos andaluces, durante el siglo XIX y el XX, fueron hechos repetidos y reprimidos una vez tras otra. Sirva de ejemplo la creación de un cuerpo civil militarizado instalado en el campo para proteger a los grandes propietarios; la Guardia Civil, creada en 1844 y en plena vigencia, tanto en presencia como en su función.

Y siguiendo con esa dinámica rebelde, allá por la segunda restauración borbónica, cuando en la urbe se gritaba por la ruptura democrática, en el campo sevillano se gritaba por la tierra, por el trabajo que tenía que dar y que no daba por la actitud rentista de los “grandes de España”. Esos campesinos, organizados en el Sindicato de Obreros del Campo, se organizaron políticamente, creando el Colectivo de Unidad de los Trabajadores (CUT), actualmente integrado en Izquierda Unida. En el caso de Marinaleda ganaron las primeras elecciones municipales tras la muerte del dictador, y de ahí hasta nuestros días el pequeño municipio de la provincia de Sevilla se ha convertido en una especie de oasis dentro del desierto capitalista español.

La experiencia de Marinaleda muestra que con la lucha organizada se puede cambiar todo lo que debe ser cambiado, en su caso a través de una lucha pacífica, organizada, tenaz e inagotable. Los resultados son notorios; se liberaron del terrateniente, logrando que el gobierno andaluz tuviera que expropiar las tierras que allí tenía y así disfrutar del usufructo. Por si fuera poco lograron parar la emigración y consiguieron el pleno empleo, además de organizar la producción agraria de forma colectiva incrementando su rendimiento a favor de la creación de empleo y del desarrollo hacia otros sectores como la industria alimenticia, demostrando así que la economía planificada es el único camino hacia el verdadero progreso.

Otro de los aspectos que se han llevado a cabo por parte del gobierno local ha sido el acceso a la vivienda, derecho convertido en privilegio por el capitalismo, pero que en Marinaleda es un derecho real y al que puede acceder todo aquel que esté empadronado durante dos años en el municipio, que trabaje un determinado número de días en la construcción de su propia casa y que pague una cuota de 15 euros al mes hasta pagar el precio total de la vivienda. Por otra parte, cabe destacar el esfuerzo del municipio para dotar a sus ciudadanos de las instalaciones necesarias como un ambulatorio, una escuela primaria y una secundaria, instalaciones deportivas y de ocio, espacios naturales, así como un medio de comunicación al servicio de la población, llevado por el trabajo voluntario del pueblo, todo ello en un pueblo de unos 2.600 habitantes.


Asimismo, desde su triunfo electoral hasta hoy han llevado a la práctica la democracia participativa para todas las decisiones que se tuviesen que tomar con respecto al municipio, ya fuesen de índole vecinal o los presupuestos del ayuntamiento, fomentando hábitos participativos, ya sea a partir de las asambleas de barrio o del municipio como con el trabajo voluntario en los domingos rojos. Cabe destacar la participación voluntaria de los ciudadanos en las fiestas del pueblo, sobre todo en la fiesta mayor, suspendida en varias ocasiones por estar en lucha por la tierra.

Por todos los logros de ese pequeño municipio es evidente que resulta un ejemplo de qué y cómo actuar en el terreno municipal para los comunistas de las españas. Por eso Joves Comunistes de Catalunya decidió organizar una brigada para conocer sobre el terreno la realidad de ese pueblo. Una vez terminado el viaje de doce horas y de dejar atrás el agotamiento empezamos a palpar los detalles que diferencian Marinaleda de los municipios de al lado; la nomenclatura de las calles, los murales, la ausencia de carteles publicitarios, la ausencia de policía, entre otras cosas.

Conocimos de primera mano las instalaciones, los equipamientos deportivos, el parque natural con su abundante flora, sus calles limpias, la Casa de la Cultura, el ayuntamiento, y más cosas que han sido construidas para el pueblo, hecho diferenciador con muchos municipios, que invierten en la construcción de infraestructuras a las que sólo accederá una pequeña parte de la población.

De este viaje nos llevamos bastantes experiencias y una gran dosis de ética revolucionaria que deberá guiar nuestra militancia comunista. Destacar las visitas al Humoso, el cortijo justamente arrebatado al Duque del Infantado, los relatos de todas las luchas que han llevado a cabo y siguen llevando, la charla con el alcalde Juan Manuel Sánchez Gordillo y con demás conciudadanos que narraban todas las experiencias en su lucha por la tierra y la vida digna. Destacar sobre todo la amabilidad de las gentes de Marinaleda, y de la Concejala de Cultura que nos facilitó todos los contactos para que pudiéramos cumplir con el programa fijado. Destacar que dejamos en sus paredes un recuerdo de nuestro paso, que su lucha sigue, esta vez para que la Junta de Andalucía se moje en la creación de empleo en el campo, hecho que modificó en cierto modo el curso de la visita. Destacar que desde Cataluña lo mejor que podemos hacer en su ayuda es luchar para parecernos un poquito más a ellos.

Para más información sobre la historia de Marinaleda, sus luchas y sus logros visitad su página web: http://www.marinaleda.com/

* Membre de Joves Comunistes de Catalunya i de la Brigada a Marinaleda "Rafael Osuna" (juliol 2009)

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